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Cuento de carnaval, para la Wini y el Brian

23
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 10:41

Esto que les voy a contar, a mí me lo contaron una nena y un nene, como de este tamaño, y se llaman el Brian y la Wini, y asegún sus palabras, es un hecho verídico, aunque yo sospecho que es fantasía, y que de tanto imaginarlo les terminó pasando...
Resulta que se andaban jugando con un perrito huérfano, al que llamaron Tomasito, y este era muy escurridizo, como de por sí eran los tres, y se les escapó, o ellos se le escaparon a él, no supieron decirme...
El caso es que lo buscaron por las casas, por todos los agujeros del barrio, que dan a otros barrios secretos, hasta llegar al río, donde encontraron un bote mágico. Era pequeño, pero muy bonito. Estaba pintado como arco iris, y tenía el asta y la vela adornadas con lentejuelas, guirnaldas, globos y pétalos de flores.
Por curiosidad se subieron, y los remos empezaron a moverse, mientras se iba naciendo un ser echo de humo, o de burbuja, o de fuego... Se presenta como Rey Momo...
Este rey burlón llamado Momo se presentó ante la Wini y el Brian como una leyenda de la antigua Roma. Y les dijo que es el dios de las bromas y las burlas, hijo del sueño y de la noche...
Les dijo este rey bufón, que le gusta molestar con chistes grotescos y críticas políticas burlescas... y que así divertía a los dioses del Olimpo...
Pero resulta que un día fue expulsado por tanto molestar a Poseidón, a Atenea y a Afrodita. Y les dijo a la Wini y al Brian que el carnaval propone la confusión, la subversión de las leyes y mandatos impuestos, mujeres que son hombres, y hombres que son jirafas, esclavos que son reyes y reyes que son burros, el fuego es agua y la tormenta una caricia...
El caso es que cuanto más se adentraba el barquito en el río, muy otro se hacía este río, que el agua brillaba y nada veían las niñas, que ya se iban
carnavaleando de tanto que les hablaba el Momo éste...
Cuando llegó el atardecer, y la luz se iba a bailar con el mundo que debajo de la tierra respira, la costa que se veía era otra...
El Momo les contó que estaban en Egipto. Y en Egipto estaban festejando una especie de carnaval, con baile, bebidas y los placeres que habitualmente estaban prohibidos, para homenajear a la diosa de la fertilidad, para que nazcan las cosas, como las cosechas, los animales, las lluvias...
Una semana duró esta su bailadera...
 
Entonces se dieron cuenta que tenían que volver, y volvieron las tres al barquito mágico de Momo, pero no encontraron el Ceibo, si no que encallaron en Grecia, por el siglo 6to. a.c. donde festejaban el carnaval paseando unos barcos con ruedas que se llamaban carrus navalis. Bailaron mucho y se divirtieron con máscaras y disfraces...
Pero tenían que volver a sus casas, con sus familias, que ya se estaban
preocupadas...
Entonces la Wini y el Brian se subieron de nuevo al barquito, que además de lindo era mágico.
Pero otra vez se perdieron y terminaron en Roma, donde el emperador había prohibido el carnaval, y muy tristes se andaban las gentes, y el Brian y la Wini y el Momo, así que hicieron un corzo clandestino y pagano...
Entonces, cuando el imperio romano se hizo católico y cristiano para dominar a quienes se revelaban por la rebelde palabra de Jesús, y como no pudo reprimirlo con su espada y su cruz, lo permitió, pero ordenando cuándo hacerlo... debía terminar el miércoles de ceniza, cuando empieza la cuaresma, los cuarenta días antes de pascua...

Ahí el Brian y la Wini festejaron, pero otra vez debían partir. Y esta vez
llegaron a Venecia, donde los festejos eran con carros y desfiles y máscaras...
Ahí se fueron, ya mucho cansados, siguiéndole el paso al carnaval, que viajaba a América, en los barcos europeos de la conquista y la dominación de las comunidades indígenas que acá había y hay, aún resistiendo la conquista...
Pero no podían saber que Momo, en su barquito mágico, los llevaría a un carnaval, hasta su casa, en el Ceibo, al costado del río...
Pero se quedaron tranquilos y bailaron y se disfrazaron, pero elementos indios tenía ya el carnaval, y se hacía culto a la pachamama, y a las cosechas, y a las casas...
Y la influencia africana de la mano de los esclavos y las esclavas se arraigó al son de su candombe...
Y aunque al poder, a los políticos y a los ricos nunca les gustó que los pobres festejaran, por que los querían reprimidos y tristes, para que trabajen más para ellos los ricos, y muchos virreyes lo prohibieron, el carnaval siguió festejándose, en público o en secreto, por que era una fiesta en donde los ricos y los pobres, los hombres y las mujeres, tenían permitidos muchos placeres, como el alcohol, el amor, el baile, la risa, la música, el teatro...
Cada cual era otro u otra, detrás de una máscara y dentro de un disfraz... Y podían hacer o decir lo que quisieran...
La burla, la crítica absurda, la ridiculización de los poderosos, todo estaba
plasmado en el carnaval...
Era la ridiculización de la vida cotidiana y rutinaria...
  
Fueron bajando, la Wini y el Brian y el Momo, por América, hasta llegar a Bs.As. donde por 1840 Rosas permitía el carnaval, y los negros eran la mayoría que lo festejaba y lo bailaba, hasta que Rosas también lo prohibió. Cuando calló, posteriores gobiernos lo permitieron y prohibieron, y siempre fue reglamentado por la policía, que tenía registro de todo y todos...
Ya para el 1900 había corzos en todas las principales calles de la ciudad... y así fueron viajando las niñas, en el barquito mágico con Momo, y bailando y festejando muchos y diferentes carnavales, asegún el lugar y la gente, hasta llegar al Ceibo...
Entonces se despidieron de Momo, el rey de las burlas, el diablo...
  
Y en eso íbamos nosotros caminando por ahí, viendo de comprar los materiales para las casas que se incendiaron, cuando los encontramos, y estaban muy contentos por el viaje que se habían viajado. Y muy entusiasmados los vimos, y nos pidieron que hiciéramos un corzo, y acá estamos, con los Guardianes de Mugíca, los Pegotes de Florida, y los Callejeros de Caseros...
Pero bueno, ya saben cómo son los niños y las niñas, siempre quieren más, y nos pidieron de hacer una murga en el barrio, y les dijimos que es imposible, que no sabíamos cómo, ni bailar, ni tocar música, y nos dijeron que sólo con ganas el mundo nació las cosas, y que el Rey de la Burla, Momo, el diablo, nos podía ayudar, y que dale que sí?¡ dale?¡ dale?¡

Y bueno, ya  veremos, les dijimos, pero que iban a tener que venir muchos chicos y chicas así se ponía más fácil la tarea...
 
Bueno, gracias por acercarse y hacer este barco mágico que hoy somos...
Ahora, que bailen los muertos y los vivos...

Repercusiones del corso del 10 de marzo de 2007

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 01:45

Extraído de la página web de los guardianes de mugica http://guardianesdemugica.blogspot.com/

Lunes, marzo 12, 2007
Corsos populares, la alegría de los barrios: un balance distinto

En medio de la miseria,
intenta la murga la vida cambiar
pero en su largo camino
esquiva a la gente que nos hace mal
(Murga Villera).

Este carnaval tuvo novedades y cosas para contar desde como lo vivimos los guardianes. Una adversa fue que en este carnaval, la lluvia y el mal clima nos castigó como en ningún otro de los 6 carnavales anteriores. Nos llovió en nuestro primer corso(que iba a ser nuestra primer presentación) el domingo 4 de febrero, nos perjudico el 17 suspendiendo un corso al que estábamos invitados y casi nos suspende otro, nos perjudico la salida del 3 de marzo (suspendiendo el corso de los que quedamos, que tanto esperamos durante el año y haciéndonos actuar bajo el agua en José C Paz) y nos hizo suspender el corso que teníamos para el día siguiente.

Y sí... será que desde arriba, dios momo nos vio y emocionado lloró, y sus lagrimas se volvieron lluvia, o como había dicho antes que el cielo nos puso a prueba, a falta de jurado, ya que hace dos años que no somos parte del circuito oficial, porque decidimos abrirnos.

Pero escribiendo esto no busco lamentos sino celebrar lo que fue, y las gratas sorpresas que recibimos en este carnaval. Como seguramente todas las murgas, las salidas tienen ese condimento especial que es conocer otros barrios desde sus corsos, interactuar con sus vecinos, compartir la fiesta. Descubrimos barrios en donde realmente notamos ese sentimiento del carnaval, como legítima fiesta popular, y no fue precisamente en los corsos de los que se suele hablar, esos del sonido perfecto, de las luces y los altos escenarios, esos que las murgas suelen disputarse por poder visitar, porque ofrece las comodidades y las condiciones para lucirse y cosechar fama. No, tampoco los criticamos.

Este, para nosotros, fue el carnaval de los corsos populares. De los pibes contando las monedas para la nieve, y si no alcanza recurrir a la harina o a las peores mezclas de engrudo. El de los barrios humildes compartiendo su alegría, apreciando esa fiesta popular que los alegra un poco entre tantas adversidades. Para los guardianes, fue el carnaval de visitar 3 corsos en donde sentimos total identificación con nuestra historia, sin desmerecer los otros corsos que visitamos y que también nos gustaron, y aclarando que seguramente hay otros corsos populares como estos 3 que todavía no hemos visitado y que nos va a alegrar mucho descubrir. Fueron los tres corsos en los que nuestra murga se fue más feliz y sintió como el barrio valoraba el evento. Fueron los barrios de Fiorito, Los Troncos y El Ceibo, los tres fuera de la capital, fuera de muchos mapas, los que mas nos apasionaron, donde mejor la pasamos.

Fueron 3 corsos independientes, como muchos otros, pero en donde realmente cuesta serlo. En donde los punteros merodean y las monedas escasean, en donde todo cuesta más y los de afuera muchas veces no entran. En donde ningún vecino llama a la policía por ruidos molestos porque a nadie le molesta, y porque muchas veces ni la policía se mete. En donde podrá faltar iluminación, pero sobra el fuego interior de la pasión. En donde un charco de barro te puede ensuciar la ropa pero te alimenta el alma cuando te mandas igual. Donde entre medio de cada murga suenan otras melodías populares y los vecinos ocupan la "pista" bailando. Fueron los corsos donde más nos aplaudieron y nos sentimos enormemente orgullosos de eso.

Por eso desde los guardianes queremos darle ese homenaje a estos tres corsos y los muchos otros similares que aún no visitamos, pero que tienen ese sentimiento y esa alegría. Sin despreciar a nadie, solo queremos avisar que si algún día nos llegan a invitar al corso de avenida de Mayo, primero tendremos que chequear que no tengamos invitaciones en ninguno de estos corsos, que para nosotros (pese a no compartir ni competencia entre murgas ni entre corsos) van a estar primero en nuestras prioridades.

Así fue nuestro carnaval, que concluyó con nuestra presentación en el corso de nuestros ya hermanos, Los Chapitas de Los Troncos el pasado sábado 10 de marzo. Y como Dice Nelly mientras suenan los platillos marcando el ritmo de retirada...

"Esto ha sido, los guardianes de Mugica, de la villa 31 de retiro"

Fotos del corso

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 01:42

Los guardianes de Mugica

img_1185.jpgimg_1186.jpgimg_1187.jpgimg_1188.jpgimg_1189.jpgimg_1190.jpgimg_1191.jpg

img_1192.jpgCentro Murga Callejeros de Caseros

img_1193.jpgimg_1194.jpgimg_1195.jpgimg_1196.jpgimg_1197.jpgimg_1198.jpgimg_1203.jpgimg_1204.jpgimg_1208.jpgimg_1209.jpgimg_1210.jpg

Preparativos para el corso

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 01:38

img_1172.jpgimg_1175.jpgimg_1176.jpgimg_1178.jpgimg_1179.jpgimg_1180.jpgimg_1181.jpgimg_1182.jpgimg_1184.jpg

Corso en el Ceibo

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 01:02

Este sábado, 10 de marzo, a las 19 horas, en el Barrio El Ceibo, vamos a celebrar el juntarnos, en un corso particular.

No va a haber gran despliegue de luces y sonidos, ni, creo, cantidades de espuma en los ojos, sí, creo, va a haber alegría, rebeldía, ideología, cerveza fría...también choripanes y alguna otra cosita para comer.

Van a estar "Los Guardianes de Mugica", "Los Pegotes de Florida", y quizá alguna otra murga o murgón, veremos.

También van a estar el río, los juncos, la mugre y l@s chic@s, ah! y por supuesto l@s perr@s, infaltables.

No dicho en la jornada (por la lluvia)

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 00:38

Bueno compas, no vamos a concluir algo que no puede ni debe ser concluido... y menos algo que recién empieza, empezando hace mucho, como es la resistencia humana contra la dominación y el abuso de poder. Poder que siempre que es jerárquico es abusivo...

 

Pero sí vamos a decir que hoy, éste río que decíamos más temprano que éramos, y que hacíamos el río grande junto con ustedes, está contento...

Y estamos alegres, por que estamos exhaustos y exhaustas. Eso quiere decir que hicimos, hacemos, y haremos, lo que el corazón nos dice hacer, cuando vemos lo que vemos.

Cuando vemos la evidencia, los rastros muertos que deja el poder a cada paso, en cada esquina, en cada barrio, en cada campo, de éste mundo...

La evidencia anuncia que hay mucha injusticia, mucha pobreza en el mundo, acá cerquita nuestro. Pero lo más triste, es que todo ruede y ruede, y lo veamos pasar, y nada hagamos...

No podemos esperar a que los pocos que mucho tienen, a costa de las y los muchos que somos, a costa de empobrecernos cada vez más, cambien su forma de vivir, de humillarnos...

Pero sí, podemos robarnos a nosotras y nosotros mismos, de sus bolsillos, de sus campañas electorales...

Escuché una vez lo que dijeron indígenas:

NO QUEREMOS UNA MANO DEL ESTADO, QUEREMOS QUE NOS SAQUE LAS DOS MANOS DE ENCIMA...

 

A todos y todas, rompamos el embalse, siendo ríos...

Rompamos las rejas, liberando y liberándonos...

Rompamos su mentira, siendo sinceros y sinceras...

Rompamos su violencia... cada cual a su modo...

 

Y ahora sí, un abrazo fraterno de nosotras y nosotros, para todos y todas...

Dicho y oido en la jornada

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 00:36

Bueno, como vemos el río se está creciendo...no aquel, de agua, sujeto a los sabios caprichos del viento y de la lluvia, sinó éste de más acá, formado de los pequeños ríos que somos cada uno y cada una, en sus grupos o individualmente, naciendo este agua intensa y rebelde...

Las ideas son las algas que crecen y se tejen, formando un sueño justo debajo de la superficie, donde los poderosos arrasan todo a su paso.

Donde la impunidad con la que largan sus tigres en patrulleros, y desaparecen aún hoy, a quienes testimonian contra sus abusos; y desalojan de sus espacios a quienes construyen la resistencia, y asesinan a los pibes en los barrios, por que es más costoso un proyecto de futuro para ellos y ellas que la bala que los mata...

Esa asquerosa impunidad, con la que pasean su mentira, ésa impunidad, se acaba cuando decimos basta, y cuando hacemos basta...

Ellos quieren nuestro voto y nuestra obediencia. Si somos buenos, si no emitimos ni una sola queja cuando nos explotan; o cuando nos desalojan de nuestras viviendas con artilugios políticos; o si nos olvidamos que se olvidan que también somos personas y necesitamos comer, y curarnos, y estudiar, y trabajar, es decir, solo si nos resignamos a la desolación y el olvido, entonces tenemos derecho a nuestras bien merecidas migajas...

 

Sin embargo, éste río, hecho de los pequeños ríos que ustedes somos, que nosotros, nosotras, son, se crece hoy junto a éste río más pequeño, hecho de agua, para decirle a los sordos oídos del poder, ¡QUE ACÁ ESTAMOS! ¡QUE NO LOS NECESITAMOS!

Que aunque se rían con sus falsas muecas desde sus mansiones, sus autos de charol y sus perros guardianes, éste río que somos, este río de ríos, no se detiene...

Ni ayer, ni hoy, ni mañana...

 

Intervención de los vecinos y vecinas del Barrio Las Flores, también de Vicente López.

Cuando pasaron al “escenario” y hablaron, dijeron varias cosas, como por ejemplo que con El Ceibo los hermanaba mas de una cuestión, ya que se conocían con varios/as vecinos del barrio y también compartían el “estigma” de vivir en un barrio de “emergencia”, de ser “villeros”, aunque mas de uno de nosotros, los que vivimos en otro tipo de barrios, no creamos que sea así, y no utilizamos tampoco esas formas de discriminar con las palabras.

En fin, la cuestión es que quienes representaron a las Flores, contaron de su lucha por una vivienda digna, y les dijeron a sus pares del Ceibo, que podían contar con ellos y sus experiencias, sus formas de organizarse y de reclamar, sus modos de expresarse y con quiénes. No es poco.

En las Flores vienen organizándose hace tiempo, y estudiaron y crearon un proyecto de cómo encarar el tema de la construcción de las viviendas sociales, cómo llevar a cabo las adjudicaciones y una serie de cuestiones que tienden a resolver muchos problemas.

Todo eso quedó tirado en el festival a orillas del río.

Pero, quizá todavía no prenda, no pude observar ninguna respuesta o reacción de parte de los vecinos del Ceibo: Quizá tenga influencia el mentado “mal del sauce”, y les impida moverse demasiado del lugar en el que viven, hacer cosas que los saquen de esa especie de melancolía, de esa como abulia, y de esa resistencia que aparentan a todo lo que sea cambio, revolución, pensamiento. Quien no conozca lo del mal del sauce, puede indagar, yo lo único que escuché es que es como un letargo que les afecta a los habitantes de las zonas costeras, y que los “mitos” atribuyen a los sauces, esos árboles tan típicos del lugar.

Hay que ver que los vecinos costeros de los que hablamos, no están tan urgidos como los de las Flores en conseguir vivienda, ya que son menos y tienen las cosas mas o menos resueltas, aunque no todos. Pareciera, según una relación que hago con algunas cosas que venimos charlando en algunos ámbitos, que están como “aburguesados”, y como que estuvieran seguros de que en su barrio nadie los puede correr, no los van a sacar y no tienen demasiado apuro por nada. Lamentablemente este pensamiento, puede llevarlos al desastre, aunque creo que si sucediera algo se podría confiar en una reacción colectiva de resistencia hacia el poder. Eso espero.

En fin, espero que también sirva el apoyo manifestado por Las Flores, y pueda ser usado cuando se necesite.

De la jornada

Repercusiones de la jornada del 16 de diciembre de 2006

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 00:31

Prensa librePrensa libre

Después de la jornada

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 00:27

Después de tanto calor, de tanta onda, el agua avivaba la juventud, y había ganas de joder.

Así, de a poco, pero rápidamente, se fue armando la fiesta, o mejor dicho las fiestas, ya que simultáneamente, quienes quedaron en la escuelita, y quienes se acercaron a la casa de “los chicos”, se fueron dejando llevar, y la música sonando, en vivo en la escuelita, en disco en la casa, fue ganando los cuerpos de los jóvenes y jóvenesgrandes, que no pudieron evitar el baile; no quisieron diría.. Ni la birra o el vino, ni la alegría y la causalidad del encuentro.

Hubo baile hasta entrada la mañana mojada.

Pero esa... es otra historia.

Post-lluvia

Y sigue la jornada

19
Marzo
2007
barrioelceibo — @ 00:21

Cuando la normalidad siguió, l@s chicas y sus familias pudieron ver proyectadas en pantalla, fotos varias de actividades propias, en la escuelita, con sus maestr@s, en el barrio, reconociéndose, alegrándose, riéndose de ell@s mismas.

De la jornadaDe la jornadaDe la jornada

La música volvió en las personas de Ana, Agustín y ¿Jorge?, deleitando a grandes y chic@s con el son de sus tambores y voces, repetidas mántricamente, provocando esa común antigua unión de las almas.

De la jornada

Mientras, la feria iba recorriendo a l@s visitas, con ropas, accesorios, textos, bebida, discos, estatuas...

Y también se producía la tertulia en los diversos espacios dentro del marco que daba la canchita de fútbol recién inaugurada, y sus alrededores, o sea los pastos, las tierras, las aguas.

De la jornada

Cerca, el río se dibujaba distinto, y la presencia cercana de la tormenta no llegaba a preocupar demasiado a nadie. Aunque algun@s, por prevención, se fueron.

La cerveza y los choris circulaban. Mención especial, aplauso, medalla y beso, para la merengue, que sacó unos choris envidia de muchos de los machos, a los que se les caía la baba, por los choris, por merengue, quién sabe.

De la jornada

También pintaban las palabras y los gestos. No se vieron disputas, agresiones o rarezas, salvo un encuentro entre algunas de l@s bravas perr@s del barrio, y salvo algunos besos, que debían estar doliendo de tanta energía puesta.

Mención especial también para Yotivenco (conventillo al vesre), el grupo tanguero y milonguero de Rodrigo de la Serna, actor conocido, que participaron en la jornada de manera inesperada, creo. Los muchachos llegaron y quisieron tocar, claro que podían, solo debían esperar un poco. Antes habría una proyección y luego el grupo de tambores. Pero, se ve que los minutos pasaban muy lento, porque Rodrigo estaba ansioso y quería entrar a escena. Mas, los tiempos organizativos se respetaron, y el apuro del conocido actor pudo más. Sumado a que varios chicos del barrio lo persiguieron para que les firme autógrafos y para enterarse de diversas cuestiones relacionadas con el estrellato. Da la impresión que esto, sumado al calor reinante produjo un efecto “bolas llenas”, que debió resultarle imbancable.

Cuentan, quienes los vieron irse, que se fueron recalientes, diciendo cosas como “estos grasas que se piensan”. Algunos de los presentes espetaron a la noche: “que se haga de abajo”. Otros: “Está bien, si no podía esperar lo mejor era irse”, sabiduría china.

“Rodrigo volvé, te queremos” quedó dibujado en el agua, para el próximo festival.

De la jornada

El show debe seguir

De la jornadaDe la jornada

Luego de tocar “Umito”, el grupo de reggae de uno de los maestros de la escuelita, que gustó a muchas de las chicas presentes, mientras se esperaba la llegada de “El intro”, la apuesta musical barrial de cumbia, se fue acercando la tormenta. El viento soplaba amenazante y los relámpagos arañaban las barrancas, ahí a doscientos metros. Las caras buscaban en las nubes el desenlace de semejante drama. Y fue con todo, llegaron las primeras gordas gotas frías y el viento se espesó. Comenzaron a replegarse los feriantes y sus visitas, y el equipo encargado del sonido se acercó y apenas tuvo tiempo de tapar algunas cosas, de guardar otras. La lluvia llegó poderosas y radical, furiosa casi, azotando durante varios minutos de manera increíble, toneladas de agua se descargaron sobre el barrio, empapando todo, refrescando todo. Y era de película ver a todas esas personas llevando mesas, fuentes, bolsas, equipos, instrumentos, botellas, bártulos. Corriendo enceguecidas por el agua y los rayos, buscando la escuelita para refugiarse y guarecer las cosas.

Hubo cierta preocupación por los equipos y demás, pero no duró mucho.

De la jornada